Falafels caseros

Hoy os traigo una receta muy sencilla para preparar unos ricos falafels. Además de ser caseros y zero waste, los podrás congelar (como hago yo) y te salvarán en aquellos días en que no sabes qué cocinar, o simplemente no te apetece estar en la cocina.

Para esta receta la mayoría de ingredientes probablemente ya los tendrás en casa. Además, os indico cómo podéis hacer para no generar residuos durante su preparación (¡totalmente zero waste!). Otro punto a favor es que veréis que con poca cantidad os saldrán muchos falafels.

 

Y os preguntaréis, ¿por qué de lentejas? Pues porque cuando me puse a prepararlos no tenía garbanzos crudos en casa; únicamente un tarro con lentejas crudas. Así que decidí adaptar la receta tradicional sustituyendo los garbanzos por las lentejas y ¡la verdad es que me sorprendió muy gratamente el resultado!

 

Nota: perdonadme por adelantado porque siempre hago todo a ojo y no os puedo decir cantidades exactas… ¡Pero con las cantidades aproximadas que os indico os tendría que salir bien!

 
  • 1 cuenco de lentejas crudas (que pondremos en remojo mínimo 8 horas)

  • ½ cebolla

  • ¼ calabacín mediano

  • jugo de ½ limón

  • 1 hoja de albahaca fresca (opcional)

  • Hojas de perejil fresco (opcional)

  • 5 cucharadas de Aceite de oliva

  • ½ o 1 taza de harina/pan rallado (esto lo usaremos para dar un poco de consistencia a la masa)

  • Especias: ajo, pimienta negra, comino, canela, jengibre (en realidad las podéis personalizar al gusto, lo que sí recomiendo usar 100% es el comino ya que le da ese toque ‘oriental’ tan característico)

  • Tahini (opcional)

  • Productos comprados a granel: las especias, las lentejas, la harina, el aceite, etc. todos son ingredientes que puedes comprar a granel.

  • Verduras: puedes comprarlas en fruterías de barrio sin usar bolsas de plástico.

  • Las hojas de perejil y albahaca frescas: en mi caso, las recogí de mi mini huerto urbano, dónde tengo algunas plantas aromáticas y comestibles.

  1. Ponemos las lentejas crudas en remojo durante un mínimo de 8 horas.

  2. Cortamos el calabacín y la cebolla en trocitos muy pequeños (yo utilicé un procesador de alimentos para que quedara bien pequeño) y lo sofreímos con un poco de aceite (yo utilicé de coco, pero también podéis usar aceite de oliva).

  3. De mientras ponemos en el procesador de alimentos (o en su defecto, batidora de pie o de mano) las lentajas previamente remojadas, la albahaca, el perejil, las especias, la tahini y el aceite de oliva y trituramos bien hasta que quede una especie de pasta algo grumosa.

  4. A esta pasta le añadimos la cebolla y el calabacín sofreídos y el jugo de medio limón.

  5. Mezclamos con un tenedor y añadimos progresivamente la harina/pan rallado. Esto lo añadimos para que quede una masa con consistencia; si necesitáis echarle más cantidad para que quede consistente, hacedlo sin miedo. La cuestión es que cuando arméis las bolas de falafel aguanten la forma si desmontarse.

  6. Le damos la forma deseada a la masa (puede ser en forma de bola tipo albóndigas o más aplanadas como las hamburguesas) y freímos en una sartén con un poco de aceite. A mi no me gusta freírlos en demasiado aceite así que los voy haciendo poco a poco en una sartén hasta que quedan doraditos. ¡Así son más saludables!

Como veis se trata de una receta muy sencilla y saludable y siempre podéis congelar algunos de los falafels caseros para comer en otra ocasión. Y, evidentemente, sustituyendo las lentejas por garbanzos ¡disfrutaréis de unas falafels más tradicionales!

 


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Información básica sobre protección de datos Ver más

  • Responsable Cintia Guich Nonis .
  • Finalidad Moderar los comentarios.
  • Legitimación Tu consentimiento.
  • Destinatarios Webempresa Europa S.L.
  • Derechos Acceder, rectificar y suprimir los datos.
  • Información Adicional Puedes consultar la información detallada en la Política de Privacidad.