Cómo conseguir una ducha sin residuos

Descubre mis tips y consejos para reducir plásticos innecesarios en la ducha

Acostumbramos a acumular infinidad de envases en la ducha: uno (o varios) para el champú, otro para el acondicionador, uno más para el gel y el típico recipiente de plástico con mascarilla para el pelo (como mínimo). Luego las esponjas, sintéticas, y demás utensilios que siempre suelen ser de plástico. Existen alternativas para todo esto con las que, además de reducir residuos plásticos, conseguirás un baño mucho más simple y minimalista (y, yo no sé vosotros, pero me estoy aficionando mucho a esto del minimalismo).

 
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Champús, Acondicionadores y Geles SÓLIDOS

El primer cambio que llevé a cabo fue pasarme a los champús, acondicionadores y geles sólidos. Y es que, si te paras a pensar, el principal ingrediente de todos los champús y geles líquidos es el agua, recurso del que ya disponemos en nuestro propio baño; comprando el producto sólido te quedas con la ‘esencia’ del mismo. Otras ventajas de pasarte a lo sólido aparte de que no usas envases de plástico, es que son geniales para viajar, especialmente si no quieres facturar maletas y tienes que llevarlo en tu equipaje de mano. Además, a mi personalmente creo que me duran más las pastillas, porque con los champús líquidos tenía tendencia a ponerme más cantidad de la que realmente necesitaba, así que he reducido mi gasto en este tipo de productos.

 

1. Empecé con un acondicionador sólido de Lush, concretamente, el acondicionador Jungle. Para aplicarlo, yo froto la pastilla en mis manos hasta que se forma la ‘’crema’’ y la aplico principalmente en las puntas. También puedes frotar directamente la pastilla en el cabello pero, en mi caso, como tengo muchísimo pelo, no me resulta muy efectivo.

Mi opinión sobre este producto: acostumbrarse a un acondicionador sólido requiere un proceso de adaptación. Al principio esperas que tu pelo quede súper suave al instante (porque es como te lo deja una mascarilla o acondicionador líquido), pero la verdad es que el efecto no es inmediato, por lo menos no lo fue en mi caso. Al cabo de los lavados y de acostumbrarme a él, sí que es cierto que mi pelo ha mejorado muchísimo. Además me dura mucho cada pastilla así que, aunque pueda parecer más cara que un acondicionador normal, queda perfectamente amortizada.

 

2. Posteriormente me pasé al champú y al gel sólido, también de Lush: con el gel nunca tuve mayores problemas, simplemente aplico por todo el cuerpo y me va genial. Con el champú, al igual que con el acondicionador, mi cabello necesitó unos cuantos lavados para adaptarse, pero ahora la verdad es que lo tengo mejor que nunca. Afortunadamente nunca he tenido demasiados problemas con mi pelo (ni caspa, ni pelo excesivamente graso, ni excesivamente seco, tampoco se me cae, etc.) así que tengo la suerte de que casi todo lo que pruebo me va bien. Si no es vuestro caso, os recomiendo que, antes de comprar cualquier cosa, os informéis bien sobre qué productos son más compatibles con vuestras necesidades. Que algo sea natural y/o ecológico no significa que le vaya a ir bien a todo el mundo sin excepción.

 

Champús, Acondicionadores y Geles Líquidos A GRANEL

Si no te convence lo de los productos sólidos o aún no te ves preparado para hacer el cambio, otra opción zero waste es rellenar envases antiguos en tiendas que vendan estos productos a granel. Si bien no los he probado, algunas que yo conozco son:

  • Goccia Verde: ya he hablado de esta tienda en otras ocasiones. Venden productos de limpieza del hogar e higiene a granel. 

  • YES FUTURE: es un supermercado que ofrece una amplia variedad de productos zero waste y a granel. Uno de ellos son los champús y acondicionadores.

  • El Safareig: droguería ecológica situada en el barrio de Gracia en Barcelona.

Otros remedios zero waste para el cabello

  • Después de la ducha y para tener un cabello divino, yo soy fan de la crema de peinado de Lush R&B. La probé porque me dieron una muestra y me enamoré al instante. La aplico en el pelo húmedo y, además de que huele súper bien, me deja el pelo (que de normal lo tengo ondulado) con unas ondas perfectamente definidas, sin encrespar y sin necesidad de usar o espuma o sérum que me lo controle. (Nota: si bien la crema viene envasada, los envases de Lush se pueden devolver a la tienda para que los reciclen o reutilicen).

  • Aceite de Ricino: una vez a la semana como mucho me lo pongo a modo de mascarilla y dejo actuar durante una media hora. Luego me ducho con normalidad y el pelo queda espectacular.

  • Zumo de limón: personalmente no lo he probado, pero he leído varias opiniones y mayormente son buenas. No se recomienda en pelos secos o muy secos.

  • Agua de arroz: este remedio sí lo he probado y es de mis preferidos. Simplemente guardo el agua que sobra cuando hiervo arroz y, después de limpiarme el pelo, echo el agua sobre mi pelo (yo me lo echo desde el cuero cabelludo hasta las puntas). Desde el primer día noté mi pelo muy suave y sano. ¡El único inconveniente que le encuentro es que no siempre hiervo arroz! Así que no siempre puedo usarlo como acondicionador.

Utensilios para la ducha

En este punto os quiero hablar de alternativas a los utensilios fabricados con plástico que normalmente se utilizan en la ducha. Pero también he de añadir que, en mi opinión, es mucho más relevante reducir y eliminar los envases provenientes de champús, geles y demás en primer lugar (pues se tratan de envases plásticos de un solo uso) que estos utensilios, porque en general son productos que duran muuuucho más tiempo. Yo misma tengo un cepillo de ducha para la espalda hecho con plástico pero que, si digo la verdad, no recuerdo cuánto hace que lo compré (años y años). El enemigo no es el ‘plástico’ en sí mismo como material, sino el plástico de un solo uso. Por eso siempre digo que, si ya tienes algo, aunque sea de plástico, antes de deshacerte de él y comprarte otra opción más low waste, lo utilices hasta que realmente ya no tenga vida útil. Entonces sí, pásate a algo zero waste y, ¡asegúrate de reciclar bien el antiguo!

 
  • Esponjas de luffa: esponjas vegetales como alternativa a las esponjas sintéticas. Ya hablé de la luffa como esponja para lavar los platos en la cocina, pero también puedes usarla en la ducha. Al ser vegetal, es biodegradable. Eso sí, después de cada uso asegúrate de que se seque bien para que así te dure más tiempo.

  • Otras esponjas naturales: como por ejemplo, esponjas marinas.

  • Cepillos de madera y demás utensilios: trata de que sean de madera (como el bambú) y con cerdas naturales.

 

Y por último, pero no menos importante, ¡trata siempre de gastar la menos cantidad de agua posible mientras te duchas! Yo, por ejemplo, no dejo el agua encendida todo el rato; la paro cuando me enjabono o me pongo el champú. Otra opción, como cuenta en su blog la gurú del zero waste Kathryn Kellogg, es colocar un cubo para capturar el agua que sobra mientras te duchas. Luego puedes usar ese agua para el inodoro o para regar las plantas.



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